TEMAS | Arte y cultura | El Simbolismo
         
 

El término simbolista proviene del ámbito literario. La primera persona en utilizarlo fue el poeta Jean Moreau en 1885 en su "Manifiesto Simbolista" y posteriormente se aplicó a la nueva pintura, puesto que las intenciones de los poetas y los pintores eran semejantes. Moreau definió este nuevo estilo como "enemigo de la enseñanza, la declamación, la falsa sensibilidad y la descripción objetiva".

Antes de que surgiera este nuevo movimiento, que afectaría los ámbitos culturales del mundo, el Naturalismo era la tendencia del momento. El escritor francés y fundador de este movimiento fue Emile Zola, para quien el objetivo del naturalismo era reproducir la realidad con una objetividad perfecta en todos sus aspectos, tanto los más delicados como los más vulgares.

Por otro lado, nace el Parnasianismo en Francia, en la segunda mitad del siglo XIX, que fue creado como reacción contra el Romanticismo de Víctor Hugo, el subjetivismo y el socialismo artístico. Los parnasianos cuidaban mucho de la forma, por ello su lema era “el arte por el arte”, pues se comprometían más con la belleza, sin relacionarse con la realidad social.

Fue entonces cuando surgió el Simbolismo en contra de tendencias como el Naturalismo y el Parnasianismo. Es un movimiento basado en el subjetivismo, en la vaguedad de sus ideas y el uso de símbolos que evocan emociones. Afectó directamente el ámbito literario y de las artes plásticas. Para 1885, muchos escritores y artistas no estaban de acuerdo con la incapacidad de la sociedad para resolver los problemas que le agravaban, por ello buscaron nuevos valores que estuvieran basados en lo espiritual.

La necesidad del Simbolismo es expresar una realidad distinta a lo tangible y por ello tiende a inclinarse hacia la espiritualidad. Este movimiento utiliza el símbolo como un instrumento de comunicación que trasciende lo material. Además muestra cierta inclinación hacia lo sobrenatural y lo que no se ve.

Pintura y estructura simbolista
En búsqueda de cultivar lo subjetivo, lo antirracional y hace crecer el interés por el cristianismo y otras tradiciones, la pintura es tomada por este movimiento y refleja lo ambiguo, la belleza hermafrodita, lo andrógino. También, la mujer es representada en forma de esfinge, de sirena, de araña, de genio alado o como una mujer fatal llena de sensualidad.

Para los simbolistas una obra de arte es igual a una emoción, que es generada por la experiencia. Además prestan mucha atención a la forma, poniéndola al servicio de los ideales que van más allá de la apariencia. Estos artistas plasman sus sueños y fantasías a través de símbolos, igualmente, tratan de analizar el yo y exteriorizar sus ideas, siempre buscando la correspondencia entre los objetos y las sensaciones.


En ocasiones utilizaban colores fuertes para resaltar el sentido onírico de lo sobrenatural, de esas experiencias que van más allá. Al final terminaban convirtiéndose en pinturas llenas de ideas, sintéticas, subjetivas y decorativas.

Los precursores de esta nueva forma de pintar fueron Gustave Moreau, el padre del término Simbolismo, Puvis de Chavannes y Odilon Redon.
Los distintos aspectos que resaltaban algunos pintores más en sus obras que otros, llevan a la conclusión de que el simbolismo no puede definirse como un estilo unitario, sino como un conglomerado de encuentros pictóricos individuales. Finalmente, este movimiento derivará en un trabajo bello y cotidiano de profunda firmeza en el arte europeo de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, el Art Nouveau.

En la escultura el simbolismo y la figura humana se combinan. A través del tiempo el diseño de las esculturas fue evolucionando, pues en un principio es rígida y después se le agrega mayor movimiento y pliegues más profundos.

Sin embargo, el simbolismo en las esculturas conserva una notable elegancia, a excepción de cuando es representado un escenario infernal. En este caso los artistas se valieron de la creativa fealdad para convencer a los fieles del horror del pecado. Con el simbolismo, lo divino tiene un papel preponderante, pues Cristo se presenta como el Todopoderoso, sentado e impartiendo justicia, igualmente, La Virgen María y los santos que se encuentran alrededor de ellos.

El Simbolismo Literario
Con este nuevo movimiento los escritores se animaron a expresar sus ideas, pensamientos y sentimientos a través de símbolos, utilizando el lenguaje como un instrumento cognoscitivo.

Para los precursores del simbolismo en el ámbito literario, la imaginación era la manera más auténtica de interpretar la realidad. Ellos dejaron atrás la perfección y las normas de versificación que utilizaban los parnasianos.

Intentaba encontrar lo que Charles Baudelaire, gran poeta de este movimiento, denominó "correspondencias", las secretas afinidades entre el mundo sensible y el mundo espiritual. Para ello utilizaban determinados mecanismos estéticos, como la sinestesia

Entre los principales representantes de la poesía simbolista figuran el escritor estadounidense Edgar Allan Poe, el poeta francés Charles Baudelaire y los franceses Arthur Rimbaud y Paul Verlaine, también conocidos como los "poetas malditos". El más representativo fue Stéphane Mallarmé (1842-1898), quien creó un lenguaje hermético, cercano al antiguo culteranismo español, que enrarece y refina la expresión separándola del equilibrio y claridad que pueden llegar a tener y cercano a la sintaxis del inglés.

 

.................................................
¿Quieres saber más? MIPUNTO.COM lo busca en Internet

.................................................
 

Envia este tema a un amig@