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Un oficio pasajero cobró fuerza empresarial
10/06/2008.
Oyeni Mirzayan decidió poner en práctica los conocimientos y experiencia sobre Thermolyisis que adquirió mientras era estudiante universitaria y trabajaba en un centro de estética para abrir su propia empresa
No son pocos los jóvenes que distribuyen su tiempo entre sus estudios y un trabajo que les permita costearse la carrera y ayudar en el hogar. A otros, les toca enfrentarse a una difícil realidad al finalizar la carrera: falta de puestos de trabajo y/o bajos salarios.
Oyeni Mirzayan vivió ambas circunstancias. En su caso, mientras estudiaba Publicidad, trabajaba en un centro de estética, donde aplicaban el tratamiento de Thermolysis, que consiste en la eliminación del vello corporal, a través de una corriente de alta frecuencia que erradica por completo el folículo piloso del vello.
Lo que se suponía una actividad transitoria, se convirtió en la razón empresarial de Oyeni, quien decidió montar su propio negocio aprovechando la preparación y los conocimientos obtenidos durante su época de estudiante universitaria.
"Al graduarme, decidí buscar trabajo en mi área pero, primero, me enfrenté a los problemas de colocación laboral y luego a los bajos sueldos; por ello, durante el ejercicio de la carrera pensé que en realidad quería hacer una empresa propia. En el 2005, me propuse montar un negocio propio y qué mejor que emprender una empresa con un oficio que ya había aprendido y practicado durante mis estudios superiores. Así nació Sin Vellos", relata la emprendedora.
Sin Vellos es una microempresa que se dedica a aplicar el tratamiento de Thermolysis, garantizando una solución permanente al problema del vello no deseado.
"Una de las satisfacciones de mi servicio es que la piel no se mancha como con otras técnicas. En mi página web pueden leer los testimonios de mis clientas. El tratamiento es aplicado según el diagnostico en cada persona. Mi empresa se distingue por el tratamiento y la sinceridad al cliente, procuramos darle el mejor servicio y que conozca las características de su piel al llegar a nosotros. Además, damos el 100% de seguridad de que su piel no se manchará en ningún momento", explica Oyeni.
La emprendedora reconoce que no ha sido fácil el hecho de convertirse en empresaria, pues tuvo que dejar su carrera a un lado; otro aspecto, fue crear la confianza suficiente para atraer a su clientela, lo cual ha logrado gracias a que ella misma es ejemplo de lo que predica.
"Ahora, la meta es un desarrollo más hacia el crecimiento de la empresa, hacia los nuevos retos y a la adquisición de más equipos con el fin de poder atender a la demanda de este mercado. Los planes son poder crecer y en un futuro crear un Spa donde la persona se consienta y se regale un día para ella. Sin Vellos está en crecimiento, pues hemos captado un mayor número de interés sobre el servicio. Además existen alianzas con médicos quienes nos refieren pacientes con problemas hormonales y hasta el momento hemos tenido una gran satisfacción en la aplicación del producto", acota la especialista y empresaria.
FUNDES Venezuela / Boletín Mundo PyME
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